Mazo Lorcana: mínimo 60 cartas y dos tintas
En esta guía
En el formato construido de Disney Lorcana, tu mazo debe tener al menos 60 cartas, incluir como máximo dos tipos de tinta y no más de cuatro copias con el mismo nombre completo. Comprueba además las cartas prohibidas vigentes.
Sesenta es el mínimo, no el máximo
Un mazo de 61 o más cartas no falla por tamaño, pero meter demasiadas suele dificultar encontrar las piezas que buscas. No cuentes marcadores de daño, cartas de referencia ni otros accesorios como cartas del mazo. Para una primera lista, empezar en 60 facilita revisar proporciones de personajes, Acciones e Ítems.
Elige hasta dos tintas
Cada carta jugable tiene una tinta identificable. Un mazo de una tinta es posible; uno que mezcle tres tintas no cumple la regla general de construido. Si compras un lote para mejorar un mazo Ámbar y Amatista, separa las cartas de otras tintas antes de valorar cuántas te sirven realmente.
Cuenta por nombre completo y revisa formato
El límite de cuatro se aplica al nombre completo de la carta, no solo al personaje. Dos cartas de Mickey con subtítulos diferentes no son necesariamente la misma entrada. Antes de un torneo, revisa prohibiciones y cualquier condición adicional del formato; las reglas de Draft y Sellado no son idénticas a construido.
Comprueba la lista antes de comprar
Las tres cifras iniciales son fáciles de recordar: un mínimo de 60 cartas, un máximo de dos tintas y hasta cuatro copias de cada carta con el mismo nombre completo. Sin embargo, esas cifras no dicen por sí solas si podrás presentar la baraja en un evento concreto. Lorcana tiene formatos construidos distintos y cada uno puede definir qué colecciones y cartas están admitidas. Antes de invertir en una lista ajena, identifica el formato exacto anunciado por la tienda. Después revisa las restricciones oficiales vigentes, no una captura antigua. Una lista de 60 cartas con dos tintas puede estar bien contada y aun así incluir una carta no admitida en Core Constructed. La legalidad del formato se comprueba por separado del tamaño, las tintas y las copias.
Cuenta las 60 cartas sin mezclar accesorios
Cuenta solamente las cartas que forman el mazo con el que vas a jugar. Los contadores de daño, el tapete, las fundas, una ficha de ayuda y la caja no aumentan el total. Tampoco sumes cartas que llevas aparte para cambiar la lista después: para el recuento importa la configuración que presentas como mazo. Ordena las cartas por coste de tinta y anota cuántas hay en cada grupo. Si la suma es 59, falta una; si es 60 o más, superas este requisito numérico. Vuelve a contar por tipo para detectar si metiste por error una carta que solo querías mostrar o intercambiar.
El reglamento establece un mínimo, no una obligación de jugar exactamente 60. Puedes presentar 61, 64 o más cartas si cumples las demás condiciones. La decisión estratégica es diferente de la legal: al aumentar el tamaño, disminuye la frecuencia con que encontrarás una carta concreta. Si una pieza es esencial para tu plan, añadir cinco cartas poco relacionadas diluye las cuatro copias que ya llevabas. Por eso conviene empezar con 60, probar la baraja y pedir a cada carta adicional una razón clara. No recortes una respuesta útil por rutina, pero tampoco agregues cartas solo porque queda espacio en la caja.
Las tintas se cuentan en todo el mazo
Elige una o dos tintas y revisa cada carta. La limitación se aplica a la baraja completa, no a la mano inicial ni a las cartas que pienses jugar. Una sola carta de una tercera tinta ya incumple la construcción ordinaria, aunque tu plan sea colocarla siempre en el tintero. El icono que indica si una carta puede entintarse responde a otra pregunta: si puede convertirse en tinta durante la partida. No cambia el tipo de tinta impreso en la carta ni crea una excepción para el diseño del mazo.
Imagina una lista con 30 cartas Ámbar, 29 Amatista y una Esmeralda. Tiene 60 cartas, pero tres tintas. Quitar la Esmeralda deja 59; reemplazarla por una Ámbar o Amatista admitida conserva 60 y devuelve la lista al límite. Si alguien te recomienda una carta aparentemente perfecta de otra tinta, comprueba su color antes de comprar cuatro ejemplares. Por el contrario, 60 cartas de una sola tinta sí cumplen el máximo de dos: el reglamento no exige mezclarlas. Elegir una o dos tintas cambia las opciones de juego, pero no altera el mínimo de cartas.
Cuatro copias: agrupa por nombre completo
La comprobación de copias necesita más cuidado que contar personajes. El nombre completo incluye el subtítulo. Dos cartas que representan al mismo personaje con subtítulos diferentes son nombres de carta distintos para este límite. En cambio, versiones promocionales o reimpresiones con el mismo nombre completo siguen siendo copias de la misma carta. No puedes sumar cuatro ejemplares de una edición y cuatro de una reimpresión para obtener ocho. Agrupa primero por nombre completo y después cuenta todas las versiones de cada grupo.
Por ejemplo, una lista puede llevar cuatro copias de «Personaje – Subtítulo A» y cuatro de «Personaje – Subtítulo B», si se trata de cartas diferentes y ambas son legales. Si contiene dos normales y tres promocionales de «Personaje – Subtítulo A», hay cinco copias de ese nombre y debes retirar una. Cambiar idioma o acabado no amplía el cupo. Cuando uses una aplicación para construir mazos, confirma que agrupa las reimpresiones: una vista por colección puede mostrar dos filas y esconder un exceso que no verías a primera vista.
El formato importa tanto como las cifras
En 2026 conviene distinguir Core Constructed de Infinity Constructed. Que una carta exista y aparezca en una galería no garantiza que se pueda jugar en ambos. La rotación de colecciones y las restricciones anunciadas por Ravensburger afectan al formato concreto. Lee la descripción del evento antes de interpretar una lista de internet: un mazo válido para Infinity puede no servir para Core. Si una tienda organiza una partida casual con reglas propias, confirma también esas condiciones. El nombre «Lorcana» por sí solo no determina qué cartas aceptarán.
El orden de revisión ahorra tiempo. Primero localiza la fecha y el formato del evento. Segundo consulta las colecciones y restricciones oficiales aplicables ese día. Tercero verifica el nombre completo de cada carta, sobre todo si la referencia procede de una impresión antigua. Por último cuenta tamaño, tintas y copias. Si las reglas cambian entre la preparación y el torneo, repite la consulta. Una guía general ayuda a montar la lista, pero las condiciones publicadas para el evento deciden qué puedes llevar en esa ocasión.
La proporción de cartas no es otra regla de legalidad
El reglamento fija el total y los máximos, pero no impone una cuota universal de personajes, acciones, canciones, objetos o localizaciones. La proporción depende del plan. Una lista que quiere ganar saber de forma constante necesita personajes capaces de aventurarse; otra reserva más huecos para respuestas. No conviertas una sugerencia estratégica en una norma. Al planificar compras, escribe qué función cumple cada carta: primeros turnos, robo, ganancia de saber, interacción o cierre. Si dos cartas hacen lo mismo, compara el coste y las situaciones en que realmente podrás jugarlas.
También conviene mirar cuántas cartas de la lista son entintables. Tener 60 cartas de colores permitidos no asegura que puedas desarrollar el tintero con regularidad. Si incluyes muchas cartas que no pueden colocarse allí, prueba manos iniciales y anota cuántas opciones tienes cada turno. Esto es una cuestión de consistencia, no una cuarta regla de legalidad. Separa «cumple el reglamento» de «funciona a menudo»: ambos controles importan antes de invertir en copias caras.
Revisión de una lista de 63 cartas
Supón que recibes una lista de 63 y quieres llevarla a un evento. Anota el formato. Agrupa las cartas por tinta y confirma que solo aparecen dos. Luego ordena por nombre completo, suma las reimpresiones y marca cualquier grupo con cinco o más ejemplares. Consulta la legalidad de cada nombre para el formato y la fecha. Si la lista supera esas pruebas, las tres cartas por encima de 60 no son una infracción. Aun así, pregunta si aportan valor suficiente para justificar que las demás aparezcan algo menos. Esta revisión distingue un problema reglamentario de una mejora estratégica.
Otro caso aparece al copiar una baraja que viste en vídeo. El creador puede haber jugado otro formato, otra temporada o una versión de prueba. Rellenar hasta 60 con cartas de una tercera tinta causa un problema inmediato. Copiar el mismo nombre desde dos colecciones puede elevar su cantidad a cinco sin que salte a la vista. Antes de comprar, pega la lista en una tabla con nombre completo, tinta, cantidad y formato. No hace falta una herramienta especial para detectar estas equivocaciones.
Construido y formatos limitados
La regla de 60 cartas y dos tintas corresponde a la construcción ordinaria. En formatos limitados se abre producto y se prepara el mazo con un conjunto acotado; sus requisitos pueden diferir. No traslades automáticamente el mínimo de 60, el límite de dos tintas o las cuatro copias a una sesión de Sellado o Draft. Lee el documento de la modalidad que jugarás. Esto importa en presentaciones: alguien puede decir que su mazo de 40 cartas es válido mientras tú recuerdas el mínimo de 60. Los dos podéis estar hablando de formatos diferentes.
La misma precaución vale para formatos especiales o experimentales. Una modalidad multijugador puede modificar la construcción y permitir combinaciones que el construido habitual no admite. Si te invitan a una partida con reglas alternativas, pregunta por ellas antes de corregir a otro jugador. Para una competición anunciada como Core o Infinity, aplica el documento correspondiente y sus actualizaciones. El formato y la fecha son más fiables que una regla aislada sacada de una conversación.
Errores frecuentes al preparar la caja
El primero es contar cartas por personaje en vez de por nombre completo. El segundo es separar reimpresiones como si cada edición reiniciara el máximo de cuatro. El tercero es confundir entintable con pertenecer a una tinta permitida. El cuarto es revisar solo el tamaño y olvidar la legalidad del formato. El quinto es confiar en una lista antigua sin verificar cambios posteriores. Todos se corrigen con una revisión escrita: cantidad total, dos tintas como máximo, agrupación por nombre completo y consulta del formato vigente. Cuando la mesa esté esperando, una lista clara evita improvisaciones.
Si compartes el mazo para que otra persona lo revise, envía nombres completos y cantidades; una foto borrosa de pilas de cartas no basta. Indica también Core, Infinity u otra modalidad. Así quien te ayuda puede señalar un problema concreto. Para comprar, comprueba edición, idioma y estado por razones de colección o precio, pero mantén separado ese análisis del control de copias. Una versión más vistosa de la misma carta ocupa el mismo hueco reglamentario.
Preguntas frecuentes
¿Puedo jugar más de 60 cartas?
Sí. El reglamento fija un mínimo de 60 para construido, no un máximo general.
¿Puedo usar tres tintas si son pocas cartas?
No en construido normal. El límite es de dos tipos de tinta en todo el mazo.