Adivinar y escrutar en Magic y el destino de las cartas
En esta guía
Adivinar y escrutar permiten mirar cartas de la parte superior de tu biblioteca y decidir cuáles dejar arriba. La diferencia está en las que apartas: al adivinar, van al fondo de la biblioteca; al escrutar, van al cementerio. Ninguna de estas acciones roba cartas por sí sola, y escrutar tampoco es descartar desde la mano.
Adivinar es scry y escrutar es surveil
Los nombres oficiales en español son adivinar para scry y escrutar para surveil. La explicación de Gremios de Rávnica compara ambas y destaca la diferencia entre cementerio y parte inferior de la biblioteca. Estos nombres ayudan a reconocer la misma instrucción cuando juegas con cartas en idiomas distintos.
Las reglas completas vigentes desde el 25 de septiembre de 2026 recogen adivinar en 701.22 y escrutar en 701.25. Usa la numeración de la versión que consultas: documentos antiguos pueden situar una acción en otro apartado aunque su funcionamiento básico resulte familiar.
El número que acompaña al verbo indica cuántas cartas miras. «Adivina 2» y «escruta 2» miran las dos primeras cartas, si están disponibles. Ese dos no exige enviar dos cartas al fondo o al cementerio. Puedes conservar arriba todas, apartarlas todas o dividirlas entre los destinos permitidos.
Cómo se hace adivinar
Mira las primeras N cartas de tu biblioteca sin mostrarlas al rival, salvo que otra instrucción lo exija. Elige cualquier cantidad de ellas para poner al fondo en el orden que quieras. Devuelve las restantes arriba, también en el orden que elijas. Solo trabajas con esas cartas; no puedes incorporar otra carta de tu mano a la selección.
Por ejemplo, al adivinar dos ves una tierra y un hechizo caro. Si necesitas la tierra en el siguiente robo, puedes dejarla arriba y poner el hechizo debajo de la biblioteca. Si prefieres ambos, puedes ordenar cuál quedará primero. Si no quieres ninguno pronto, ambos pueden ir al fondo.
El fondo no es una zona de descarte. Las cartas siguen dentro de tu biblioteca y pueden reaparecer al avanzar en ella o después de un barajado. Has cambiado el orden de posibles robos sin aumentar el tamaño de tu mano ni poner esas cartas en el cementerio.
Cómo se hace escrutar
Mira las primeras N cartas y elige cualquier cantidad para enviarlas al cementerio. Las restantes vuelven arriba en el orden que quieras. A diferencia de adivinar, las cartas apartadas abandonan la biblioteca y pasan a otra zona. Esa diferencia puede importar tanto para tus propios efectos como para los del rival.
Si escrutas dos y ves una tierra y una criatura que te interesa recuperar desde el cementerio, puedes conservar la tierra arriba y enviar allí la criatura. Es un ejemplo de uso, no una obligación. Si no tienes forma de recuperar esa criatura o necesitas robarla normalmente, dejarla arriba puede ser la mejor decisión.
Escrutar no te autoriza a lanzar la carta que acabas de poner en el cementerio. Para hacerlo necesitas otra regla o efecto que lo permita y cumplir sus costes y restricciones. Preparar un recurso y tener permiso para utilizarlo son dos pasos diferentes; el nombre de la acción solo cubre el primero.
| Operación | Cartas que conservas | Cartas que apartas | ¿Añade cartas a la mano? |
|---|---|---|---|
| Adivinar N | Arriba, en el orden elegido | Fondo de la biblioteca | No |
| Escrutar N | Arriba, en el orden elegido | Cementerio | No |
| Robar una carta | No eliges una división por esta acción | La carta superior pasa a la mano | Sí |
El orden con respecto al robo cambia el resultado
Lee la instrucción completa del hechizo o habilidad. «Adivina 1. Roba una carta» te deja mirar y seleccionar primero, y después robas la carta que quede arriba. «Roba una carta. Adivina 1» incorpora primero la carta superior a la mano y solo después prepara un robo futuro.
Lo mismo sucede con escrutar. Si la selección aparece antes del robo, puede cambiar qué carta robas en esa misma resolución. Si aparece después, no cambia retroactivamente lo que ya entró en la mano. No reorganices las instrucciones porque prefieras ver una carta adicional antes de decidir qué conservar.
Imagina que arriba hay un hechizo caro y debajo una tierra. Adivinar uno antes de robar te permite apartar el hechizo y recibir la tierra. Robar primero te da el hechizo; la selección posterior actúa sobre la tierra que ha quedado arriba. La diferencia procede de la secuencia escrita, no de una versión distinta de adivinar.
Mirar no equivale a revelar ni a descartar
Las cartas miradas al adivinar siguen siendo información que no enseñas por esa instrucción. Puedes anunciar cuántas has dejado arriba y cuántas abajo sin identificar sus nombres. Evita colocar las cartas accidentalmente boca arriba durante la decisión. Si otra parte del efecto pide revelarlas, cumple esa instrucción adicional en su momento.
Al escrutar, las que llegan al cementerio pasan a una zona normalmente pública. Las que vuelven arriba no se revelan por esa razón. No enseñes toda la selección solo porque una de las cartas vaya al cementerio: el destino de cada una determina qué información queda visible después de resolver.
Descartar significa mover cartas desde la mano conforme a su instrucción. Escrutar mueve desde la biblioteca. Una habilidad que se dispara al descartar no se activa simplemente porque hayas escrutado una carta al cementerio. Tampoco una habilidad de robar ve el acto de mirar cartas y ordenarlas como un robo.
Habilidades que se disparan con cada acción
Una carta puede tener una habilidad que mencione expresamente adivinar o escrutar. La acción que realmente realizaste importa. No trates ambas como si fueran el mismo evento solo porque en esa ocasión decidiste dejar todas las cartas arriba y el resultado visible sobre la biblioteca parezca idéntico.
Los disparos se producen según la acción completada, pero no se resuelven interrumpiendo tu selección. Si estás resolviendo un hechizo que incluye escrutar y otras instrucciones, termina esa resolución antes de tramitar las habilidades disparadas como corresponda. El rival tampoco responde entre mirar una carta y decidir su destino durante una misma acción.
Si una instrucción dice adivinar cero o escrutar cero, las reglas indican que no ocurre el evento correspondiente. No aproveches un cero para disparar una habilidad que requiere realizar esa acción. Cuando N es positivo, la definición y las reglas de disparo contemplan también que alguna parte resulte imposible; consulta el texto exacto si la biblioteca contiene pocas cartas.
Qué pasa cuando queda menos de N
Si debes mirar tres cartas y solo queda una en la biblioteca, trabajas con la que está disponible. No inventas dos cartas adicionales ni miras tu mano para completar la cantidad. La acción de mirar no se convierte en un robo fallido por faltar cartas; son operaciones diferentes.
Tras decidir, conserva clara la posición de la carta restante. Si la dejas arriba, un robo posterior puede tomarla. Si al escrutar la envías al cementerio, la biblioteca queda vacía. La selección no evita las consecuencias de una instrucción posterior que realmente obligue a robar; prepara la secuencia con lo que queda.
Barajar y efectos que cambian el destino
Una selección ordena la información actual de la biblioteca. Si más tarde un efecto la baraja, ya no debes asumir que la carta elegida sigue arriba o que una carta apartada continúa abajo. Al decidir una línea de juego, comprueba si una búsqueda u otra acción posterior incluye un barajado que elimine esa preparación.
El cementerio tampoco es siempre el destino final de una carta escrutada. Un efecto de reemplazo puede modificar el movimiento que iba a llevarla allí. Lee qué sustituye y a quién afecta, en vez de asumir que la carta terminará disponible para recuperación. Esa interacción no convierte la acción original en adivinar: modifica uno de sus resultados.
Para estudiar una situación compleja, anota cuatro datos: instrucción, número de cartas disponibles, elección de destinos y efecto de reemplazo si existe. Después añade los disparos relevantes. Ese orden permite explicar lo sucedido sin mezclar decisiones de selección con efectos que se resuelven posteriormente.
Elegir qué apartar según tu plan
Si tu baraja necesita cierta carta en el próximo turno, prioriza el robo que realmente te permite avanzar. Dejar dos cartas buenas arriba sin pensar cuál necesitas primero puede bloquear la segunda durante un turno decisivo. Las instrucciones permiten ordenar; aprovecha esa elección con los recursos presentes en la mesa.
Con escrutar, valora además si poner una carta en el cementerio ayuda de verdad. Una sinergia potencial no obliga a enviar allí toda criatura que veas. Comprueba si puedes utilizarla, si el rival limita esa zona y qué pierdes al dejar de robarla normalmente. La acción ofrece flexibilidad, no una respuesta estratégica automática.
Preguntas frecuentes
¿Escrutar cuenta como robar?
Escrutar no lleva cartas a la mano por sí solo. Si el efecto también incluye un robo, ese robo se resuelve como una instrucción separada y en el orden escrito.
¿Tengo que apartar al menos una carta?
Ambas acciones permiten elegir cualquier cantidad de las cartas miradas. Puedes conservarlas todas arriba, respetando el orden y cualquier otra instrucción aplicable.
¿Puedo lanzar la carta mientras la estoy mirando?
Mirar una carta no concede permiso para jugarla. Termina la acción de selección y aplica después cualquier permiso de lanzamiento independiente que realmente exista.