Sacrificar o destruir en Magic: qué lo evita
En esta guía
Sacrificar y destruir no son lo mismo en Magic. Indestructible impide determinadas destrucciones, pero no impide que un permanente sea sacrificado. Antes de aplicar una protección, identifica la instrucción, quién elige el permanente y si se trata de un coste o de un efecto.
La diferencia también importa para los objetivos y para las habilidades que se disparan al morir. No basta con observar que la carta termina fuera del campo de batalla: necesitas conocer el procedimiento y el destino real.
Qué hace cada instrucción
Destruir intenta llevar un permanente del campo de batalla al cementerio mediante destrucción. El daño letal y los efectos que dicen destruir se relacionan con esa acción. Un permanente indestructible no es destruido por esas causas.
Sacrificar significa que el controlador lleva un permanente que controla al cementerio siguiendo esa instrucción. No es destrucción y no se evita con indestructible. Tampoco puedes sacrificar un permanente que no controlas para pagar tu coste solo porque seas su propietario físico.
| Situación hipotética | ¿Indestructible la evita por sí solo? | Comprobación adicional |
|---|---|---|
| Efecto que destruye la criatura | Sí, evita destruirla | Otros componentes del efecto |
| Daño letal | Sí, evita la destrucción por ese daño | El daño permanece marcado |
| Instrucción de sacrificarla | No | Quién controla y quién elige |
| Resistencia de cero o menos | No | Acciones basadas en estado |
| Efecto que la exilia | No | Texto y legalidad del efecto |
La tabla no convierte todos los movimientos al cementerio en sacrificios. Una criatura que muere por resistencia cero no ha sido sacrificada simplemente porque indestructible no la salvó.
Coste y efecto tienen tiempos diferentes
En una habilidad activada, lo que aparece antes de los dos puntos suele formar parte del coste. Si debes sacrificar una criatura para activar, el sacrificio se paga durante la activación. Una respuesta posterior no recupera ese permanente ni hace que el coste deje de estar pagado.
Por ejemplo, imagina una habilidad cuyo coste exige sacrificar una criatura y cuyo efecto roba una carta. La criatura ya está fuera cuando los demás jugadores pueden responder a la habilidad activada. Contrarrestar la habilidad puede impedir el robo, pero no devuelve el sacrificio pagado.
Si el sacrificio forma parte de un efecto que aún está en la pila, hay una situación distinta. Las decisiones de resolución se toman cuando corresponden y el estado de la mesa puede haber cambiado. No anuncies como coste una elección que el texto reserva para resolver.
Controlar no equivale a ser propietario
Una carta prestada para la partida y un permanente cuyo control cambia presentan preguntas distintas. Dentro del juego, revisa propietario y controlador según las reglas. Si controlas legalmente una criatura del oponente y un coste permite sacrificar una criatura que controlas, la propiedad ajena no la excluye automáticamente.
El destino normal sigue siendo el cementerio de su propietario. No pongas la carta en tu cementerio porque tú hayas pagado el sacrificio. Mantener identificada la propiedad evita errores físicos y problemas al recuperar cartas después de jugar.
Una restricción puede exigir un tipo, subtipo o característica concreta. Sacrificar cualquier criatura no cumple un coste que pide un artefacto, y una ficha no sirve si el texto exige un permanente que no sea ficha. Lee las condiciones antes de retirar el objeto.
Comprueba qué es objetivo
Antimaleficio y protecciones relacionadas con objetivos no impiden cualquier sacrificio. Una instrucción puede hacer objetivo a un jugador y pedirle que sacrifique una criatura. En ese caso, que la criatura tenga antimaleficio no transforma automáticamente la instrucción en ilegal.
Eso tampoco significa que ninguna protección importe. Debes identificar el objetivo real, comprobar si el jugador o permanente puede ser elegido y revisar otras restricciones. El texto de la carta decide, no el hecho de que termine produciéndose un sacrificio.
En una instrucción que permite al jugador afectado elegir, quien lanzó el hechizo no adquiere el derecho a escoger la criatura sin que el texto lo diga. Distingue elegir el objetivo del hechizo y elegir qué se sacrifica al resolver.
Morir depende de llegar al cementerio
En Magic, morir se refiere a una criatura que va del campo de batalla al cementerio. Un sacrificio normalmente puede producir ese evento, pero un efecto de reemplazo que la lleve a otro lugar puede cambiarlo. Exiliar una criatura no es hacerla morir.
Una ficha que llega al cementerio puede producir el evento de morir antes de dejar de existir conforme a las reglas. No concluyas que nunca llegó al destino porque después desaparezca. A la inversa, no inventes un disparo de morir cuando el reemplazo evitó que llegara al cementerio.
Al revisar una interacción, escribe la secuencia: instrucción, permanente elegible, coste o efecto, posibles reemplazos y destino final. Después comprueba los disparos. Ese orden permite explicar por qué dos salidas visualmente parecidas generan habilidades distintas.
Preguntas frecuentes
¿Puedo sacrificar una criatura indestructible?
Sí, si controlas la criatura y cumple las condiciones de la instrucción o coste. Indestructible no evita el sacrificio.
¿Contrarrestar una habilidad devuelve lo sacrificado para activarla?
No. Un sacrificio pagado como coste ya se ha realizado. Contrarrestar la habilidad afecta a su resolución, no deshace ese pago.
¿Todo sacrificio de criatura dispara una habilidad de morir?
Solo si se produce el evento exigido y se cumplen las demás condiciones. Un reemplazo que cambie el destino puede impedir que la criatura llegue al cementerio.