Ficha y copia en Magic: qué es cada cosa
En esta guía
En Magic, una ficha es un objeto del juego que normalmente representa un permanente, mientras que copiar es una instrucción que reproduce características o un hechizo. No son sinónimos ni crean otra carta física para tu colección.
Una ficha puede no copiar nada
Una carta puede crear, por ejemplo, una ficha de criatura 1/1 definida por su propio efecto. Esa ficha no copia una carta existente. Para jugar, puedes representarla con una ficha oficial u otro objeto claro y distinguible, siguiendo las reglas del evento. La ficha no es una carta de tu mazo.
Una copia puede existir sin ser ficha
Si una habilidad copia un instantáneo o conjuro en la pila, la copia del hechizo se resuelve normalmente, pero no es una carta adicional que puedas guardar o intercambiar. En cambio, una instrucción que crea una ficha copia de una criatura sí produce una ficha permanente con las características copiables pertinentes.
La excepción de copiar un hechizo permanente
Al copiar un hechizo permanente, la copia puede convertirse en ficha al resolverse. Las notas oficiales aclaran un matiz: esa ficha no se considera creada por el efecto, aunque haya entrado como ficha. Si una carta premia crear fichas, no des por hecho que interactúa con este caso sin leer su texto.
La pregunta inicial: ¿qué está produciendo el efecto?
Cuando lees «crea una ficha», el efecto genera un objeto que existe dentro de la partida, normalmente un permanente sobre el campo de batalla. Cuando lees «copia», el efecto reproduce determinadas características de otro objeto o de un hechizo. Una ficha puede ser el resultado de una copia, pero también puede estar definida sin copiar nada. Y una copia puede aparecer en la pila como hechizo sin ser una ficha de permanente en el campo. La palabra que debes buscar no es solo «ficha» o «copia»: identifica la zona en que aparece el resultado y qué instrucción concreta lo creó.
Esta distinción evita errores tanto jugando como comprando. Una ficha de criatura que fabricas durante una partida no es otra copia física de la carta que la produjo. Si una tienda vende una carta de ficha impresa para representar ese objeto, estás comprando un accesorio coleccionable, no añadiendo una carta legal más al mazo principal por ese motivo. Del mismo modo, copiar un hechizo puede duplicar su efecto dentro de la partida, pero no duplica la carta original en tu carpeta. Reglas de juego, componentes físicos y colección son tres planos diferentes.
Una ficha creada con características propias
Imagina que una carta dice «crea una ficha de criatura 1/1». El efecto define la ficha: no está copiando una criatura 1/1 que ya exista en el campo. Esa ficha puede atacar, bloquear y recibir daño como cualquier criatura cuando las reglas lo permitan. Puede recibir contadores o quedar encantada. Su representación en la mesa debe dejar claro qué es, si está girada, qué contadores tiene y quién la controla. Una ficha oficial resulta cómoda, pero la función de la ficha no depende de poseer una ilustración concreta del producto.
La ficha no se convierte en carta de tu biblioteca por usar una cartulina oficial con reverso de Magic. Las reglas distinguen las fichas de las cartas, aunque puedas usar una carta de ficha impresa para recordarla. Si un efecto hace que una ficha abandone el campo de batalla, seguirá el movimiento que corresponda y dejará de existir según las reglas de fichas; no pasa a formar parte permanente de tu mano o cementerio como una carta normal. Por eso conviene no barajar fichas junto con el mazo ni tratarlas como copias de la carta de origen al inventariar la colección.
Copiar un permanente: qué datos suelen copiarse
Una instrucción que crea una ficha que es copia de una criatura mira las características copiables del objeto indicado. En casos ordinarios se parece a copiar lo que está impreso en la carta original, pero el resultado depende de los efectos de copia que ya afecten al original y de las excepciones que establezca el efecto nuevo. No copies automáticamente todo lo que ves encima o alrededor del permanente. Las notas oficiales de varias cartas aclaran que la copia no reproduce que el original esté girado, sus contadores, el daño marcado, las Auras o Equipos unidos ni modificaciones no copiables de fuerza, resistencia, tipos o color.
Supón que una criatura 2/2 tiene dos contadores +1/+1 y por eso está funcionando como 4/4. Si una carta crea una ficha copia de esa criatura, no supongas que la ficha entra con los mismos dos contadores y como 4/4. En un caso ordinario copiará las características copiables, y los contadores del original permanecerán donde estaban. Después, si otro efecto dice que la nueva ficha entra con un contador, aplica esa instrucción a la ficha por separado. El procedimiento es «determina qué se copia» y luego «aplica qué más dice el efecto», no «fotografía la mesa entera».
Copiar un hechizo en la pila
Un instantáneo o conjuro puede ser copiado mientras es un hechizo en la pila. La copia también es un hechizo en la pila y normalmente se resolverá antes que el original si se colocó por encima. En general, una copia creada directamente en la pila no se considera lanzada; por ello no dispara automáticamente habilidades que dicen «cuando lanzas» un hechizo. Sigue siendo un hechizo al que se puede responder o contrarrestar si las reglas y efectos lo permiten. No confundas «no fue lanzada» con «no puede afectar a la partida».
Por ejemplo, lanzas un instantáneo que roba cartas y una habilidad lo copia. Puede haber dos resoluciones separadas del efecto de robar, siempre que ambas copias lleguen a resolverse conforme a la situación. Solo pagaste el coste del instantáneo original, salvo que el efecto de copia indique otra cosa. No busques una segunda carta física en el mazo y no añadas una copia de papel a la mano. Si el texto de una carta te permite lanzar una copia, esa redacción especial exige un análisis distinto de la copia que simplemente aparece en la pila.
La particularidad de un hechizo permanente copiado
Las copias de hechizos permanentes son una esquina menos intuitiva. Cuando una copia de un hechizo permanente se resuelve, puede convertirse en una ficha permanente en el campo de batalla. Sin embargo, las notas oficiales explican que esa ficha no se considera «creada» por el efecto de la manera habitual. Esto importa si otra carta se dispara cuando creas una ficha: no des por hecho que verá la entrada de esa copia como una creación. La ficha existe y puede interactuar con cartas que miran fichas o entradas al campo, pero la palabra exacta del disparo importa.
La forma de evitar una discusión es separar tres preguntas: ¿se copió un hechizo permanente en la pila?, ¿qué ocurre cuando esa copia se resuelve?, ¿la habilidad que quieres aplicar pide «crear una ficha», «una ficha entra» o una cosa distinta? No sustituyas esas frases entre sí. Wizards publicó esta precisión en las notas de varias colecciones y la incorpora a las reglas completas. Si construyes un mazo alrededor de un disparo concreto, comprueba ese texto y la interacción oficial antes de darla por automática.
Cinco ejemplos para identificar el resultado
1. La carta crea una ficha 1/1
No hay un objeto previo que copiar. La ficha tiene las características que el efecto le asigna, además de lo que indiquen reglas y otros efectos aplicables. Puede representarse con una carta de ficha o un objeto claro, separado de la biblioteca. Si el efecto crea dos fichas, hay dos objetos de juego aunque uses representaciones idénticas. Mantén visible cuál está girada y cuáles llevan contadores, porque cada una puede tener un estado distinto.
2. La carta crea una ficha copia de una criatura
Existe una criatura original que determina características copiables. Si estaba girada, dañada y equipada, no pegues esas condiciones a la ficha por intuición. Revisa el efecto que la crea y las reglas de copia. La nueva ficha es otro permanente; su entrada al campo puede importar para habilidades que se disparan por entradas. La criatura original conserva sus contadores y sus cartas unidas, de modo que no hay un traslado de recursos de una a otra.
3. Se copia un instantáneo
El resultado es otra instancia del hechizo en la pila, no una ficha de criatura ni una carta física. Se puede resolver por separado y puede tener sus propios objetivos si el efecto de copia permite elegirlos. Si una habilidad solo se dispara al lanzar un hechizo, comprueba si la copia fue realmente lanzada; una copia puesta directamente en la pila normalmente no lo fue. La palabra «copia» por sí sola no responde a esa última pregunta.
4. Se copia un hechizo de criatura
Mientras está en la pila, la copia es un hechizo. Si se resuelve como permanente, el resultado es una ficha. La distinción «ficha que entra» frente a «ficha creada» puede cambiar disparos de otras cartas. Busca la redacción exacta del efecto que quiere beneficiarse. No lo trates como si hubieras robado, lanzado y puesto en juego una segunda carta de criatura: esos son eventos distintos que no ocurrieron automáticamente.
5. Se copia una ficha que ya existe
Una ficha también puede ser el objeto que otro efecto copia. Mira las características que el efecto original asignó a esa ficha y cualquier modificación copiable pertinente. No copies sin más los contadores que haya recibido después, el daño que tenga marcado o si está girada. La nueva ficha será un objeto independiente: puede acabar en una zona o bajo un controlador diferente según el efecto, y su estado deberá representarse por separado en la mesa.
Cuestiones adicionales que suelen aparecer
Una ficha copia de una criatura no queda exenta de las reglas ordinarias de criaturas por parecerse a una carta existente. Comprueba cuándo entró bajo tu control antes de atacar o activar una habilidad con el símbolo de girar; una ficha nueva no evita por defecto la limitación conocida como mareo de invocación. Si el objeto copiado es legendario y terminas controlando dos permanentes legendarios con el mismo nombre, revisa la regla de leyendas: ser ficha no protege de ella. Estos efectos pueden cambiar qué copia conservas, pero no convierten a la ficha en una carta de tu mazo.
Para resolver un caso raro, lee primero el verbo de la carta: «crea», «copia», «lanza» o «entra». Después identifica si el objeto original era una carta, una ficha, un permanente o un hechizo en la pila. Finalmente pregunta qué características son copiables y qué excepciones trae el efecto concreto. Esta secuencia es más fiable que memorizar una sola frase como «las copias siempre son fichas» o «las fichas no se pueden copiar»: ambas son falsas. Las reglas completas de Magic y las notas oficiales de la carta específica son la referencia cuando la interacción supera los ejemplos sencillos.
Preguntas frecuentes
¿Puedo meter una ficha en mi mazo como carta?
No. Una ficha representa un objeto generado durante la partida, no una carta de mazo.
¿Copiar un instantáneo me da otra carta física?
No. Obtienes una copia del hechizo, no una segunda carta coleccionable.